En Galicia tenemos hórreos de todas las formas : grandes, pequeños, alargados y anchos. Algunos tienen curiosidades y se diferencian unos de otros dependiendo del clima y la orografía. Porque, antes de convertirse en obras de arte del pasado , son graneros.
Graneros que se construyeron sobre pilares extraños para evitar que los ratones comieran la cosecha. Algunos tienen hasta pequeñas hendiduras sobre la base que se llenaban de agua para que ni siquiera las hormigas pudiesen hacer de las suyas.No se sabe el número exacto de hórreos que hay en Galicia, pero a comienzos del siglo XX se estimaban unos 30.000, uno por cada kilómetro cuadrado. Era muy importante debido a la economía de subsistencia.
Era como la despensa que tenemos en casa, y se hizo más importante con la llegada de nuevos cultivos traídos de América. Aunque su historia llega hasta los celtas, la primera prueba documental de los hórreos como los conocemos hoy la tenemos en las Cantigas de Alfonso X El Sabio.
Un hórreo es único y exclusivo, con sus paredes de cristal y piedra cincelada por los mejores canteros de la comarca, luce esbelto frente al mar y la montaña. Dentro podrás disfrutar de una buena lectura mientras observas la Ría de Arousa – una experiencia única que se impregnará en tu memoria. Canta, ríe, medita, escucha música, dialoga o disfruta de tu mejor café, té o bebida refrescante en nuestro Hórreo Madia Levas.