
Las rías son una formación geológica muy poco común en el mundo. Su característica principal es que tiene unos salientes de tierra en el litoral, entre los que penetra el mar, creando así un paraje con condiciones únicas.
Una leyenda cuenta que esos brazos de tierra que salen de la costa gallega son los dedos de Dios, que dejó marcados cuando apoyó su mano para descansar. Es una descripción hermosa para un hecho geográfico poco corriente.
Estas formaciones geológicas se encuentran en muy pocos lugares del mundo, como Irlanda, China o Bretaña. Las rías pueden tener cierta semejanza a otro fenómeno geológico, los fiordos. A veces las apariencias engañan y este caso no es una excepción. Ambos son dos fenómenos distintos y te explicaré a continuación en qué se diferencian.

Empecemos por los fiordos, estos se caracterizan por ser más profundos y tener unas laderas muy escarpadas que fueron erosionados por un glaciar. En cambio, cuando se habla de rías se hace referencia a un valle, que no es glaciar, de un río costero que se ha inundado por culpa de la elevación del mar.
Como ya mencioné antes, se tratan de salientes de tierra que se introducen en el mar creando un litoral recortado que es sensible al movimiento de las mareas. Ahora veremos como llegaron a ese punto, ya que se sabe que hubo tres tipos de modificaciones que crearon este fenómeno. En las Rías Baixas, esto se produjo porque había varias fracturas que desgarraban el terreno y que propiciaban que entrase el mar por ellas.
Las rías de Ortigueira, Ribadeo, Foz o Ferrol son la parte inferior de unos antiguos valles fluviales que ahora están cubiertos de agua. Algunas rías como la de Arousa son antiguas fosas tectónicas. Esta última ría que menciono también destaca por ser la más grande de toda España.
Un dato interesante es que el agua que hay en las rías es una mezcla del agua dulce de los ríos y el agua salada del mar. Esto, además de ser una curiosidad, también marca una gran diferencia en la flora, ya que gracias a que la salinidad varía mucho, dependiendo de cuanta agua salada o dulce haya, la vegetación varía de color .

Ahora es el momento de hablar de cada una de ellas. Veamos primero las Rías Baixas, que son las que abarcan desde la ría de Vigo, que es la que queda más al sur, hasta el cabo de Fisterra. Esta es la más extensa, ya que cubre buena parte de la costa atlántica gallega. Estas rías ofrecen unas vistas espectaculares, ya que en su recortada costa se pueden ver tramos con acantilados, con arenales o rocosos, lo que le da su aspecto único y especial.
Además del paisaje, esta característica geológica también altera el clima de la zona. El de esta zona es templado casi todo el año y, en otoño e invierno, es muy lluvioso, lo que ayuda a que haya grandes bosques verdes y que convierten a Galicia en ese lugar mágico que tanto nos gusta. Además, también hace que estas tierras sean muy productivas, permitiendo grandes campos de cultivo tanto frutales, como de hortalizas e incluso viñedos.

Las Rías Baixas son una parte del área costera de Galicia que se caracteriza por tener un fenómeno geográfico poco común, las rías. La denominación Rías Baixas hace referencia a varias rías que la integran y que están situadas a lo largo de la costa.
Estas rías son las únicas que se extienden de manera uniforme por la costa gallega. El panorama de estas rías es espectacular, en él destacan los colores verde y azul que se funden creando un paisaje único. También se puede ver cómo se mezcla la naturaleza con la acción humana, cultivos y villas marineras, creando ese escaparate mágico que caracteriza a la costa.
Su característica es que son las más grandes de Galicia y su orografía las hace ampliamente navegables. Además tienen un clima templado, que se mantiene así casi todo el año, y que, en los meses más fríos, está acompañado de muchas precipitaciones. Estas permiten que se mantenga la vegetación tan verde y hermosa que caracteriza a Galicia.
En las riberas se puede ver una mezcla de árboles, con cultivos y rodeados de núcleos urbanos que le confieren un carácter pintoresco. A esto hay que agregar que hay una gran gama de productos del mar, pescados y mariscos, y de tierra. Y no nos podemos olvidar del vino, ya que tenemos uno con Denominación de Origen Rías Baixas, especialmente conocida por su vino blanco – el apreciado vino albariño.

Todo esto convierten a las Rías Baixas, y en concreto a la Ría de Arousa, en un paraíso que satisface todos los sentidos junto con su microclima específico que genera el mayor número de días soleados de toda Galicia.